Los vinos submarinos

En Plentzia (Vizcaya) lo saben muy bien, donde , en su Laboratorio Enológico Submarino, 1o.ooo botellas de vino de más de 30 bodegas españolas “envejecen en su lecho marino. Mira […]

En Plentzia (Vizcaya) lo saben muy bien, donde , en su Laboratorio Enológico Submarino, 1o.ooo botellas de vino de más de 30 bodegas españolas “envejecen en su lecho marino.

Mira Winery, una bodega del Napa Valley, ha hecho también el experimento sumergiendo en Charleston Harbour (Carolina del Sur), a una profundidad de 60 pies, cuatro cajas de su St. Helena winery cabernet sauvignon 2009.

Después de unos meses de “crianza submarina” se ha realizado la cata comparativa con las  botellas del mismo vino criado en superficie con las condiciones habituales. Para su enólogo Gustavo González, ocurre algo mágico con los misteriosos movimientos de las corrientes marinas. El vino submarino no es que sea mejor ni peor, sencillamente es diferente, más amplio y complejo.

La conclusión es que todavía hay mucho que aprender sobre la influencia del océano en el envejecimiento de los vinos, pero en todos sitios se constata que los cambios que experimentan los vinos sumergidos, son distintos a los que permanecen en la superficie.

Ya se ha acuñado hasta el término para definirlos: “aquoir” en contraposición con el término “terroir”.

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